jueves, 15 de septiembre de 2011

Presentación de pacientes Julio 2011 (en el Borda)

Notas sobre una presentación

El paciente viene hablando con el presentador, incluso antes de entrar, sobre su secundario. Comenta que en las materias le iba bien: “brillantes, en todo lo que tiene que ver con arte y literatura.” Sin embargo en otras, como matemática, no se explica por qué le iba bien.
Habla de sus gustos, ligado a eso del arte y la literatura, también de la música clásica.
Entonces deriva a sus padres, “me tuvieron de grande, a la edad de 45, los dos. Mis primeros recuerdos son de los 5 años. Fueron padres un poco desfasados en la edad.”
            Comenta entonces sobre la Facultad de letras; dice no tolerar a los alumnos lerdos e incompetentes. “Soy absolutamente intolerante ante la lentitud y la impericia.”
            Por eso toma como un examen de aptitud intelectual a sus amigos: “No me relaciono con estúpidos e incompetentes.”
            En eso cae en él y se compara con la hermana. Él, para la beca, no llegaba, sacaba solo miserables 4 o 5. En cambio la hermana era una bestia; su promedio sería de 9,85. Trabaja en el CONICET. Ella era su mayor influencia. Por eso quería hacer la misma carrera exactamente.
            En su recorrido en la carrera había materias que le resultaban soporíferas, como Literatura Española del siglo…. “Abandoné en segundo año. No tenía promedio para entrar al CONICET… mi objetivo.”
            Luego de abandonar estudió por su cuenta, lo que le gustaba: el simbolismo francés, el surrealismo, la filosofía alemana, Hegel, Kant, “los imperativos categóricos.”
            Frente a este plural del imperativo el presentador interroga. La elaboración del paciente dice que estos están constituidos por: “la tiranía de las mentes intelectuales, Dios, la naturaleza.” “No se consensuan, son a priori.”
            Se vuelve a interrogar sobre esto, y el paciente da un ejemplo: no importaría el plebiscito. “Si todos votaran que hay que matar a los peruanos, los paraguayos, los chilenos, los uruguayos, no importa, no se puede consensuar el genocidio, aunque haya voto. Como con Hitler.”

Trabajos:

Escribía poesía, trabajaba. No trabajaba bajo patrón, lo hizo una vez, duró un solo día. Se considera incapaz de hacerlo.
            A sus 25 años vendía ropa. De eso pasa a decir que trabajó con una fundación de lucha contra el SIDA. Se necesitaba gente con buen spech. Le daban unos bonos explicativos, sobre mitos y realidades del SIDA. Vendía el panfleto a $1. Fue en los años 90.
Dice haber nacido en el 60.


Su relación con la droga:

Marihuana
Fue por un amigo, le preguntó si quería experimentar con la droga. Entonces lo hizo con la marihuana. Considera que no es adictiva. Y lo justifica con un basamento sobre lo que figura en la O.M.S., según ésta entraría dentro de las drogas blandas.
            Incursionó en la marihuana para emular a los poetas franceses, que él, al principio no sabía, se lo dijo este amigo, que ellos consumían hachís, alcohol. Existiría una proporción de 1 a 8 entre la marihuana y el hachís. Poetas franceses como Baudelaire. “Experimentar científicamente, escribir bajo consumo.” Cita a un escritor: (Kencey?)
La marihuana “se adaptaba a mi personalidad. Pasaba por los estados de euforia, hilaridad, vuelo imaginativo, y cuando me estaba quedando dormido, estimula el apetito.” Comenta que en E.E.U.U. la utilizan junto a la quimio (quimioterapia), en hospitales públicos, pues la quimio reduce el apetito, y la marihuana lo abriría.

Alcohol          
El alcohol lo empezó a consumir a los 24, 25 años. Borracho, con disciplina borrachera. Tomaba cerveza, “mucha cerveza”. La cúspide del alcohol la tuvo en el año 2004, 2005. En esos años tomó los “volúmenes más altos de alcohol.”

Otras
            “No consumí 2 días seguidos la cocaína.”

Un año fatídico:

            En el 2003, sin considerarse adicto, tuvo un ataque de pánico. Lo describe perfectamente como está en el D.S.M. IV. Aceleración del ritmo cardíaco, mareos, muerte inminente, palpitaciones; estaba “poseído por ese tipo de síntomas”.
Primero va hasta el Álvarez, “me trataron muy mal, no me dieron pelota.” Se va entonces al Piñeiro. Lo atiende un tal P., le dice “usted sufre de ataque de pánico”.
            Se le pregunta para que historice el ataque de pánico. “Se presentaron súbitamente (no fue uno solo, sino varios). Yo necesitaba emborracharme para que se me fuera. El pánico era constante.” Comenta sobre los efectos de la droga que le dieron, el Clonazepam; depresor del Sistema Nervioso Central, que lo equilibra.
            Siguió tomando cerveza pero ahora con fines placenteros, recreativos, no terapéuticos.

Vuelta al trabajo (la facultad):  
  
            Dice que cuando le pasó esto trabajaba en la facultad de X. Se dio cuenta que era una truchada lo del bono, que no le llegaba a la gente enferma de SIDA. Alguien lo contactó, en ese entorno, que tenía un trabajo en la facultad. Vendía artículos de librería. 

Militancia:

            Entonces dice que militó en el Troskismo, en Filosofía e Izquierda… y Letras (se corrige).  

La droga en la facultad y el trabajo:

            Tomaba alcohol y marihuana, “me agradaba ambos efectos. No me equivocaba, no me estafaban, consumía mientras atendía. Estaba curtido.”

Internación:

            Fue en el 2006, los primeros meses. Antes de la misma tomaba 3 cervezas a la noche, pero compraba 4; la cuarta la guardaba en un balde de agua fría, a la mañana siguiente se prendía un faso, hacía fondo blanco. Luego iba hasta el almacén, se tomaba otra en la puerta. Y luego a la facultad, donde se tomaba 2 más.
            La primera vez dijeron que no lo podían atender, que vaya al CENARESO. Pero no había cupo. Fue con la hermana, y por una conocida pudo internarse acá (en el Hospital Borda). Dos semanas. Dice que dejó de tomar alcohol luego de la internación. Que iba a grupos de alcohólicos anónimos, que estaban en un local que prestaba una iglesia.

Intento de suicidio:

            En el 2008 intentó suicidarse, se tomó 50 pastillas de somníferos. “Desconozco las causas.” “Había perdido mi brillantes para escribir. Fracasado en las parejas que tuve.”
            Desde ese tiempo que está acá. Le dan psicoanálisis, medicación, “confío en la ciencia médica”.

            Se considera “fuera de toda adicción. No consumo alcohol, ni ningún tipo de droga. Se van a cumplir 5 años.”

Gustos:

            Escribir aforismos, “no, son muy largos”. Poesía.
            Jugar al ajedrez. Se considera un jugador profesional. Juega desde los 12 años. Eso es tan importante como la literatura, la novela.
            Estuvo en distintos lugares, en uno, Jaque Mate, estuvo hasta que murió el que la presidía, que era con quien se llevaba bien.
            Comenta un partido emblemático, donde se asustó, “simplifiqué la partida, y fuimos a tablas. Él tuvo un error teórico, castigué el error teórico, que yo sabía por los libros.” Su contrincante, Luis Bronstein.

Alta:

            Se le consulta sobre las expectativas de alta. Dice que viviría en un hotel, gracias a una pensión por discapacidad. Dice tener unos primos en Lanus, aunque rompió la relación. Amigos, solo uno, H., de vocación poeta, filósofo, ensayista, le queda de la adolescencia.
            Sobre el jefe de servicio dice que tuvo “un acto de sobreprotección, me irrita, me impone un acompañante, me pone como imbécil.” Ahora es un sobrino y una sobrina quien lo acompañan, a los que destina el 40 % de sus ganancias, “yo quiero llevar el 100%, todo el dinero que produzca. No necesito acompañante, pero me lo imponen. No me queda alternativa.”
            Se le pregunta cómo ve el futuro y contesta: “confío en que voy a poder seguir adelante.”

Vuelta a los gustos (escribir):

            Comenta que ahora está escribiendo aforismos, pero luego dice que no, que siempre se los confunde. Que aforismos son frases breves, y que no es ensayo, que es más largo. Él lo llamaría Notas. Notas de carácter filosófico, literario, ajedrecístico.

Vuelta a la militancia (su historia):

            Estuvo militando en el Partido Intransigente, con Oscar Alende, pero se fue cuando se unió a Menem. Siempre se consideró Troskista, desde los 20 años, que militó en el MAS, de Samora. Dice de este que es conocido de él, amigo, semiamigo, “no voy a tomar cerveza y comer superpanchos.”
Pero la izquierda siempre fue sectaria, dividida. Con el MST vió que se peleaban por los cargos de la lista, y lo decepcionó. Luego se unió al Partido Obrero, del que es afiliado. “Más limpio.” Considera que como vendedor no puede exhibir partidismo, “que pueda generar enemigos, enemistad, para que se reduzcan las ventas.”

En el servicio:

            Comenta que lo atiende M., “la cabeza del equipo psicoanalítico que me atiende. Un batallón.” Que le hace bien, “mucho más que la medicación. Salvo a la noche, que no puedo dormir. El Clonazepam, si dejo, me agarra síndrome de abstinencia. Estoy seguro que me volvería el ataque de pánico.”
Lo único es que el Clonazepam disminuye el deseo sexual. “No me interesa tener sexo, ni con hombres ni con mujeres. Mis testículos no generan esperma, y si no hay esperma no hay deseo sexual, espermatogénesis.”

Lic. Nicolas Cerruti

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